Qué punto de molienda necesita cada método

Si tu café sale amargo y áspero, o aguado y ácido, lo más probable es que el problema no sea el café. Es el tamaño al que lo has molido. Esta es la guía corta para acertar sin volverte loco.

La idea en una frase

El agua extrae sabor del café con el tiempo. Cuanto más fina es la molienda, más superficie hay y más rápido ocurre todo. Así que cada método necesita un tamaño distinto porque cada método tiene el agua en contacto con el café durante un tiempo distinto.

  • Un espresso pasa el agua en unos 25-30 segundos. Necesita molienda muy fina para que dé tiempo a extraer algo.
  • Una prensa francesa tiene el café en remojo cuatro minutos. Con molienda fina te quedaría un brebaje amargo; necesita molienda gruesa.

Todo lo demás está entre medias.

La tabla

Método Molienda Referencia Contacto
Espresso Muy fina Azúcar glas, casi polvo 25-30 s
Cafetera italiana Fina Sal de mesa fina 1-2 min
Aeropress Fina a media Según receta 1-3 min
V60 / goteo manual Media Arena de playa 2:30-3:30 min
Cafetera de filtro Media Arena gruesa 4-6 min
Prensa francesa Gruesa Sal gorda 4 min
Cold brew Muy gruesa Pimienta partida 12-18 h

Cómo corregir por sabor

Olvida los números un momento. Prueba la taza y diagnostica:

Sabe amargo, seco, deja la boca áspera

Estás sobreextrayendo: el agua ha sacado más de la cuenta, incluidos los compuestos que no querías. Muele más grueso. Si no puedes, baja el tiempo o la temperatura.

Sabe ácido, flojo, como agua sucia

Estás subextrayendo: el agua ha pasado demasiado rápido y solo ha sacado lo primero que sale, que es lo ácido. Muele más fino. Si no puedes, sube el tiempo.

Sabe a las dos cosas a la vez

Ese es el síntoma clásico de una molienda desigual: partículas muy finas que se sobreextraen conviviendo con trozos gruesos que se subextraen. La misma taza sale amarga y ácida. Aquí no hay ajuste que valga; el problema es el molinillo.

En corto: amargo → muele más grueso. Ácido → muele más fino. Las dos cosas a la vez → tu molinillo no muele parejo.

Por qué las cuchillas no sirven para esto

Hay dos formas de romper un grano:

  • Cuchillas: una hélice girando muy rápido que golpea el café hasta hacerlo trozos. No controlas el tamaño, solo el tiempo que lo tienes encendido. El resultado es siempre una mezcla de polvo y trozos.
  • Muelas: dos superficies dentadas separadas por una distancia concreta. El café solo sale cuando ha alcanzado un tamaño que cabe por ese hueco. Ajustas la distancia y ajustas el tamaño.

Por eso un molinillo de muelas tiene puntos de ajuste numerados y uno de cuchillas no tiene ninguno: no hay nada que ajustar. Y por eso la molienda desigual del apartado anterior es prácticamente inevitable con cuchillas.

Cómo encontrar tu punto

No busques «el número correcto». Busca el tuyo, que depende de tu café, tu agua y tu método:

  1. Empieza en el punto medio del rango que toque según la tabla.
  2. Prepara la taza y pruébala. Amarga o ácida: ya sabes hacia dónde ir.
  3. Mueve dos o tres clics, no diez. Los saltos grandes te hacen pasarte de largo y perder la referencia.
  4. Cambia una sola cosa por prueba. Si tocas molienda y cantidad a la vez, no sabrás cuál lo arregló.
  5. Cuando aciertes, apunta el número. En serio, apúntalo.

Y cuenta con reajustar al cambiar de café: un tueste claro pide molienda más fina que uno oscuro, y un grano de hace cinco días se comporta distinto que uno de hace un mes.

Una guía como esta cada dos semanas, sin relleno.

Suscribirme
Regresar al blog